[1] ¿NO HEMOS abierto tu pecho,
[2] y te hemos librado de la carga
[3] que pesaba sobre tu espalda?
[4] ¿Y [no] te hemos elevado en dignidad?
[5] Y, ciertamente, con cada dificultad viene la facilidad:
[6] ¡realmente, con cada dificultad viene la facilidad!
[7] Así pues, cuando te veas libre [de pesar], mantente firme,
[8] y esfuérzate por complacer a tu Sustentador.